Los celos

Los celos  resultan insufribles para la persona celosa, y también para su pareja, quien está sometido/a a un examen constante. Es posible que la persona celosa tenga un ánimo negativo y puede derivar en trastornos de ansiedad, depresión e irritabilidad con explosiones de ira. Si no se manejan adecuadamente, los celos pueden llegar a desencadenar en ruptura, o incluso despertar conductas violentas y destructivas hacia el compañero/a. En ocasiones, además, puede darse un fenómeno balancín, en el que quien cela y quien es celado intercambian roles.

QUÉ SON

Podemos definir los celos como un miedo intenso a perder a nuestra pareja a manos de un tercero/a real o imaginario.  

Cuando una persona experimente celos :

  • Tendrá pensamientos irracionales y/o intrusivos, aparentemente incontrolables, sobre la supuesta infidelidad
  • Interpretará eventos neutros como pruebas que confirman sus sospechas
  • Tenderá a compararse con otras personas con las que su pareja se relaciona, resaltando los aspectos positivos de los otros con respecto a sí mismo/a

A nivel de conducta, la persona celosa tratará de confirmar o desmentir sus sospechas, realizando tácticas coercitivas como interrogatorios, vigilancia, acusaciones y exigencias imperiosas. En general, podemos clasificarlas como:

  • Conductas de comprobación, por ejemplo, revisar el teléfono móvil
  • Conductas de control, por ejemplo, no permitiéndole acudir solo/a a algún evento
  • Conductas de escape en caso de que la persona celosa no pueda controlar o comprobar, huirá de la situación que le produce celos

En todos los casos, estas conductas producen el efecto paradójico de retroalimentar de los celos y ese mismo patrón de conducta dañina.

PREVENIR SU APARICIÓN 

Podemos identificar tres pilares sobre los que construir una relación sin celos:

Definir las reglas del juego

La pareja puede referirse a las normas sociales y culturales imperantes para definir los límites propios, por ejemplo, la monogamia, pero también puede (y debe) definir parámetros exclusivos para ellos e ir adaptándolos mediante la sana negociación según la pareja evoluciona. 

Equilibrio entre seguridad y autonomía

La relación de pareja implica un compromiso para con el otro, pero también exige que cada persona mantenga su libertad y espacio de ocio y crecimiento individual. 

Aceptación de la incertidumbre

Cuando ambos entienden que estar en pareja es una decisión libre y voluntaria, es posible desterrar los miedos y enfocarse en lo que es mejor para la relación. Es una realidad que no tenemos (y no debemos tener) un control real sobre los sentimientos y acciones del otro. Somos vulnerables y debemos aceptar que no existen garantías de que la persona amada vaya a estar siempre con nosotros.  

QUÉ HACER SI LOS CELOS YA SON UN PROBLEMA

Tanto si eres la persona que experimenta los celos como la persona que se encuentra en constante tela de juicio, te habrás dado cuenta del desgaste que provocan en la relación de pareja. En ambos casos, la recomendación es buscar el asesoramiento de un profesional externo de corte cognitivo-conductual. El abordaje de los celos será integral y trabajareis tanto los pensamientos y creencias como los comportamientos y las emociones. Es posible  que el primer paso necesario sea revisar las expectativas sobre las relaciones y las creencias sobre los celos, pues la concepción romántica de éstos dificultaría su abordaje.

Por el momento, os dejamos estas pautas básicas para ambos:

SI YO SIENTO CELOS

  1. Es lógico que tu pareja tenga su espacio personal, amistades propias, inquietudes y aspiraciones. Resiste la tentación de comprobar o controlar a tu pareja. Recuerda que está contigo voluntariamente y la confianza y el respecto por el otro son pilares fundamentales de la relación.  
  2. Si hay algo que tu pareja dice o hace que te produzca celos, genera al menos dos explicaciones alternativas a tu pensamiento inicial. Generar otras explicaciones racionales te ayudará a relativizar tus celos. Por ejemplo:
    1. Pensamiento inicial: Mi pareja se pone pantalón corto para llamar la atención de otras personas
    2. Pensamiento alternativo 1: Mi pareja se pone pantalón corto para broncear sus piernas con el sol
    3. Pensamiento alternativo 2: Mi pareja se pone pantalón corto porque hace calor, así estará más cómoda
  3. Hazte responsable de tus pensamientos y emociones. A veces culpamos a los otros de cómo nos sentimos o de lo que pensamos, pero cada uno es responsable de gestionar sus emociones. Hacer responsable al otro de cómo me siento no sólo es injusto, sino que es contraproducente para ambos. Si la responsabilidad de cómo me siento está en el otro, entonces yo estoy indefenso y a merced de los acontecimientos; y la otra persona carga con una responsabilidad añadida que no le corresponde. 

SI MI PAREJA SIENTE CELOS

  1. No cedas a sus peticiones para controlar, comprobar o cuestionar lo que haces. Recuérdale que  él/ella debe hacerse cargo de cómo se siente y de sus pensamientos. Tú no has hecho nada malo y no eres responsable de sus celos. Si tu pareja se pone agresiva sal de esa situación. Es preferible que te protejas en ese momento y retoméis la conversación más adelante.
  2. Mantén tu rutina. Abandonar amistades, aficiones o cambiar nuestra forma de vestir para que nuestra pareja no sienta celos está desaconsejado. Primero, porque los celos son producto de sus pensamientos, no está en nuestra mano que deje de sentirlos. Segundo, porque es saludable para ambos mantener los intereses e inquietudes personales; y tercero, porque estaríamos validando su postura.
  3. Cuando muestre celos no le refuerces con un beso, una sonrisa u otra muestra de complicidad. En ocasiones, nos puede parecer que si la otra persona siente celos es porque le importamos. Sin embargo, al reforzar esa conducta sin querer estamos alimentando esos celos, facilitando entrar en una espiral devastadora para ambos. Además los celos no son una forma saludable de mostrar interés en el otro, más bien, son todo lo contrario.

INFIDELIDAD REAL

Si realmente hay indicios objetivos de que tu pareja te esté siendo infiel, nuestra recomendación es que plantees tener una conversación sosegada y respetuosa al respecto. Mantén la calma y sugiere tener esta conversación en un momento apropiado, en el que ambos estéis tranquilos, queráis hablar y tengáis tiempo para ello. Coméntale tus preocupaciones y mantén una actitud abierta y de escucha. 

Los celos imponen una dinámica devastado en la pareja pero tiene solución. No esperéis  más para pedir ayuda.